23.7.08

5 años, intactos.



Un día como hoy, hace 5 años. Llovía igual. El cielo, gris. Las lágrimas de las nubes se confundían con las gotas de nuestras mejillas que rodaban cuesta abajo y se caían en un salto envasado al vacío para venir a morir a nuestras manos que, enguantadas en un abrazo, se negaban a separarse.
Un día como hoy, hace 5 años. El anotador terminaba de darle forma al día 12, los carteles volvían a hablar en lenguas romances e incendiábamos los boletos de regreso al infierno, cavernas que no habríamos de pisar.
Un día como hoy, hace 5 años. El polvo de estrellas se desparramaba por debajo de todas las alfombras, Marruecos estaba a cinco minutos a pie de China, e Inglaterra se divisaba desde la ventana enmarcada en fuegos de artificio. Aprendíamos a despojarnos de máscaras pretenciosas para conformarnos (y emocionarnos) con seis cuerdas desnudas en una guitarra cansada sobre la espalda de un pequeño grillo. Nos invadían las dudas –que disfrazábamos de risas- y no entendíamos caminar entre ardillas traviesas y capitanes con inquietantes garfios.
De pronto el mundo era ideal y nuestros días una fábula ancestral, y el piso que recorríamos se enmarcaba en un perfecto cómic. El mayor miedo era pasarse por alto aquel hotel en ruinas y caer presos de la maldición eterna de enjaularnos en rutinas descoloridas.
Las estrellas nocturnas tenían siete puntas, una para cada pétalo deshojado que había caído de una rosa encantada. Las sirenas tenían cantos infalibles, seductores, que nos hacían delirar al creer que este exilio no tenía retorno. Experimentábamos el naufragar a ras del cielo y destejíamos la condena de volver con pasos cansados, pesados, a este, el fin del mundo.
Un día como hoy, hace 5 años. Las miradas se astillaban en 29 nombres completos tatuados en nuestras brújulas rotas que, aún hoy, sólo señalan el norte.
Un día como hoy, hace 5 años.


esto es algo que escribí el año pasado, así que le hice los cambios pertinentes.

a todos los que estuvieron conmigo en ese mágico e inolvidable viaje de 15 a Disney, a Nunca Jamás. gracias porque aunque pase el tiempo y la vida separe nuestros caminos, siempre habrá un atajo que nos mantendrá unidos. el de la magia, la ilusión, el crecer, el no olvidar.


"No llores porque terminó, sonreí porque sucedió"

FunTime Julio 2003.


5 comentarios:

Ale dijo...

simplemente hermoso...
tan lejano, pero tan cerca de cada uno..
Un viaje que marco esa etapa, y punto...ningun otro evento mas que ESE.. Mis quince fueron uds
Te quiero Agus, y por siempre vas a ser parte de esa magia en la que todavia creo...
Besitos nena..

Maga dijo...

Qué bello recuerdo para ti,
y qué lindo que quienes estamos a tu alrededor veamos el producto viéndote reir con el eco de la voz de Irene...

un beso grande

Maga dijo...

Qué bello recuerdo para ti,
y qué lindo que quienes estamos a tu alrededor veamos el producto viéndote reir con el eco de la voz de Irene...

un beso grande

stefi dijo...

Fiel reflejo de las experiencias que van formándonos en la vida.
Fiel reflejo de tu emoción a cada paso de bailarina.
Fiel reflejo de que hoy es siempre todavía.

Te quiero, princesa:)

Nico dijo...

Son tantos tus sueños, que ves el cielo (8)