17.2.09

save me a dance.

hoy cerré la puerta.

despacio. con dos cucharadas de respeto, revuelto con cuatela y una pizca de miedo. con tanta delicadeza que quizás el envión no fue suficiente, y apenas quedó entreabierta. seguro; es de esas puertas que no puedo ni quiero ni cómo cerrar.
es un último giro con los dedos de los pies ardiendo en sangre, es la certeza hecha vértigo a los pies del nudo en la garganta. es el compromiso a medio camino entre la rutina y la felicidad. es la brisita calma de no estar dando pasos en falso. y también la ciclotímica tormenta de cambio que me aterra.

se llama transición.

y me marea los pies de modo tal que pierdo el equilibrio. y al mismo tiempo me queda cómoda como zapatilla de media punta número treinta y siete. porque el bostezo de los gestos demasiado pulidos se están tornando inexpresivos. porque el piso está dejando de sentirse áspero. porque ya la piel de los talones se vuelve peligrosamente inmune a las astillas.

y es la adrenalina del salto al vacío la que me empuja, sonriente, saltarina.
y es el pánico a lo desconocido el que hace relevé por mi nuca y me pide que me acomode de este lado del escenario.

será cuestión de atrevérsele con todas las ganas a esta nueva sala vacía ahora de secuencias coreográficas. será que es hora de respirar hondo, exhalar hasta la última lágrima y arremeter contra el aire desafiante.

vuelta de página. segundo acto. se levanta el telón.
la función no terminó.

"y sigo dejando huellas mientras bailo".

chau danza.


hola danza.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

también en este rincón te amo, hermana
:)

Paloma dijo...

sentir esa adrenalina inmensa, esa locura que te carcome, esas felicidad que desborda.
NADA más hermoso!
..y al escuchar los aplausos y ver el telon cerrarse, las ganas de que comience otra vez.

puuf, lo describiste hermoso Greta!

fridrik dijo...

Paso a saludar gret, no entendí si va a dejar danza o no.

siempre entiendo la mitad.

Besote,

fede.