No es el hecho de haber desaprobado un parcial. Es eso, un parcial, con instancia de recuperatorio y artículo 14 (dos chances más para zafarla). Lo único que desaprobé hasta ahora en toooooodas las instancias evaluativas que tiene esta materia (léase: 5 trabajos prácticos que no tienen recuperatorio y de los cuales tengo que aprobar 4, dos parciales, un proyecto de teoría aplicada y una presentación oral de dicho proyecto).
Estoy grande para llorar porque es el primer parcial que desapruebo en toda la carrera. Vamos, que apenas se me cayeron dos lágrimas de bronca y cansancio cuando desaprobé el único final pedorro del traductorado. Esto no es el secundario, mamá y papá no me van a retar o a dejarme sin salir el fin de semana porque piensan que un desaprobado es igual a rebeldía y causa perdida.
Pero eso no quita que sienta todo lo que siento. La bronca, la impotencia, la sensación de injusticia, el agotamiento, el remo totalmente inútil contra la corriente, el callarse la boca para que no te marquen y te hagan recursar o parir cada vez que quieras rendir el final.
Este parcial no es como cualquier otro, teórico. No hay que aprenderse definiciones de memoria ni citar autores de renombre. Hay que escribir un ensayo reflexivo como si fueras la reencarnación de Chesterton. Tenés dos temas para elegir (algunos ejemplos: On Silence, Neighbours, Money Matters, Things Left Unsaid, On Farewells, On Birthdays, On Cowardice, On Mood, On Smoking, On Being Different, Pets, On Common Sense, y la lista sigue…), y una vez que seleccionás uno, tenés que reflexionar en dos horas, de manera original, sin diccionarios y con vocabulario de puta madre. Y tener la suerte de que les guste lo que lean y no se encaprichen con correcciones subjetivas.
Empecé a cursar Lengua IV en el 2008. Y en junio la dejé. Por miedo, miedo a estos fucking ensayos reflexivos, por sentir que no tenía el nivel y que para sufrir todo un año mejor me mentalizaba tranquila y la hacía más adelante.
Así que volví a intentarlo este año, y le dediqué todo lo que pude, fui a profesora particular y practiqué, escribí, mejoré, estudié, aprendí.
Y me fue bien en todo, menos en el ensayo. Tanto sacrificio para que me digan que tengo “errores básicos que no se pueden permitir en este nivel”.
Como si tuvieran el derecho de exigirme lo que me exigen con el desastre que fue la cátedra durante el año; la desidia, la desorganización, la falta de compromiso, la impunidad y las relaciones asimétricas de poder. La injusticia que no cambia porque a nadie le interesa que las cosas mejoren. Si yo tengo errores básicos inadmisibles para el nivel de Lengua IV en mi rol de estudiante, otros también los tienen en sus roles de docentes y formadores.
Si Diego me permite el plagio: CHUPALA.
Y esperame el 3 de diciembre porque pienso aprobar y no verte más la cara, cursada infame.