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2.10.13

grietas.


dos de octubre. seis meses después.
sigo sintiendo el olor a humedad ni bien bajo de la autopista. sigo viendo las marcas negras de la desidia tajeando al medio paredes y retinas. sigo escuchando el eco de las voces de todos los muertos que no podemos llorar en paz porque se los llevó el agua y el silencio del gobierno de turno. la pintura de la casa de mis viejos se sigue cayendo, mano tras mano, como para cachetearnos con aquello que nos es deber recordar. sigo sintiendo la carne viva en la piel tirante por la lavandina. sigue resonando en mi cabeza la voz de mi mamá aquella noche de desamparo y oscuridad copiosa. sigo sintiéndome en falta por no haber estado ahí, les debo unas disculpas y un llanto, porque sigo llorando en san juan. y les debo unas gracias de brazos sin-fin a los amigos de mi hermana, a mi abuela y a mi novio. sigo viendo las miserias de una familia que tuvo asistencia perfecta en centros comunitarios y se olvidó de acomodar los destrozos puertas adentro. sigo pensando todos los días en nadia y en matías sin haberlos conocido. sigo contando los días, esperanzada, hasta que la municipalidad toque el timbre de la casa de mis viejos, en tolosa, ofreciendo un bidón de agua, preguntando si están todos bien. sigo preguntándome con cuánta tranquilidad dormirá el bombero en bote que no quiso acercar a mi mamá y mi hermana a la esquina donde ya no había agua, y sigo agradeciendo las manos desinteresadas y desesperadas que se agolparon para rasquetear y rescatar.
mis viejos tardaron casi cinco meses en volver a poner su casa de pie, con menos muebles, más cerámicos y casi todos los recuerdos en la planta alta. siguen, sin embargo, intentando mantenerse de pie cada vez que se larga a llover. no duermen. mandan mensajes o llaman por teléfono. necesitan escuchar las voces de sus queridos al otro lado de la línea para saber que están todos bien.
siguen teniendo miedo cada lluvia fuerte que dura más de diez minutos. yo también.
y no es paranoia, ni ganas de no salir adelante.
es la certeza de que estamos SOLOS. de que nadie de los que tuvieron y tienen la obligación de protegernos lo hizo ni lo está haciendo. de que dependemos nada más que de nosotros, de nuestra conciencia del mundo en el que vivimos. de nuestra rapidez en apilar muebles y de la solidaridad para ayudarnos el día después. y sobre todo, de nuestra capacidad de no olvidarnos.

sigo releyendo esta parrafada y siento que no dije nada. que me sigue doliendo. que me sigue dando impotencia. que sigo sin poder hablar de la marea negra que todavía tenemos pegada.
dos de octubre. seis meses después ya no me gusta la lluvia.

ni me voy a olvidar.


6.4.12

acomodando trastos viejos.


bueno... me mudé.
dejé atrás el barrio y la casa donde pasé toda mi vida. TODA. desde los 4 meses hasta los 24 años.
no pensé que iba a llorar cuando cerré la puerta por última vez hace unas semanas. ni que me iba a acordar de las tardes andando en bici por la cuadra, la vez que diluvió en la plata y entró agua por todos lados, el último festejo de cumpleaños todos amuchados en poco metros cuadrados, los golpes que me di tratando de componer coreografías en un escritorio atestado de porquerías. me acordé de todo eso y otro tanto mientras daba una última recorrida por varios cuadrados pelados que hacían eco, que ya no me decían nada, que habían dejado de ser recuerdo para convertirse en ladrillos vacíos.

pensé que no me iba a hallar en una casa el doble de grande, que me iba a perder y los huecos me iban a llenar los espacios; que iba a extrañar la pizzería de enfrente, la perfumería, el super, el kiosco abierto hasta tarde los findes, los bizcochitos de la panadería de la esquina, la librería (bueno, eso SÍ lo extraño mucho, junto con la plaza). creí que adaptarme iba a ser difícil, que las cuadras nuevas no me iban a recibir con los brazos abiertos. tenía cuiqui, che.

pero me equivoqué. me hallé, me ubiqué, y estoy disfrutando desde que llegué. faltan muebles, pinturas, decoración, encerar, cortinas, llaves, trabas, barniz, lija, cables. pero hay ganas de sobra. y con eso basta.

basta para entender que una casa son ladrillos. pero los recuerdos, el calor, el aroma, quiénes somos, lo llevamos adentro, junto con la familia, en eso que hace que una casa se transforme en un hogar.

chau 19... hola Toulousse.

2.1.12

j'adore.

Acariciar espaldas. Pero me encanta grosso; me puedo pasar horas.
Que jueguen con mi pelo.
Desvelarme una noche lluviosa de verano mientras escribo con música amable de fondo.
Annoying Orange.
Esta foto.
El Obelisco de noche.
Las uñas de los pies pintadas de rojo.
Mis cajas de música.
La ropa interior negra.
Fiona Apple.
Bailar con Wal, aprender tanto de él.
The way Blue bleeds herself inside out in English.
Las frases célebres de Ale ("potro no comido...")
Estar borracha de sueño.
Los mojitos de Soleil.
Jugar con Jano, que me pegue, me muerda, me chupe, me regale sus mocos, me agote las energías… y después se quede dormido encima de mí.
Las trenzas.
Los dedos de Fede.
Las carcajadas.
Cantar con Tincho y tocar la guitarra con Joaqui.
Las letras de Lucía.
Las complicidades con Bar y Lu.

6.11.11

diez años después.

no sé qué hubiera sido de mí sin vos. por todo lo bueno y todo lo malo.
así que -tardo diez años en decirlo pero- gracias.

14.5.11

24.


You only want three wishes
One to fly the heavens
One to swim like fishes
You want never bitter
And all delicious
And a clean conscience
And all it's blisses
You want one true lover with a thousand kisses
You want soft and gentle and never vicious
And then one you're saving for a rainy day
If your lover ever takes her love away

14.3.11

bandera blanca.

llámeme flojita, pero no me banco las discusiones.
cuando digo discusiones, no me refiero al intercambio de ideas; quiero decir las peleas, los gritos, las mandadas a la mierda, los reproches. el maltrato.
cuando digo no me las banco, no me refiero a que no me gustan o me caen mal (que también es cierto); quiero decir que no tengo aguante, que soy demasiado blanda, que no tengo espíritu guerrillero, que me hacen mal.
cuando digo no me banco las discusiones, no me refiero a que no me las banco nunca; quiero decir que puedo pelearme con el que se coló en la fila del banco, el burócrata inepto, el segurito del estadio, el que nunca me consiguió oficina... pero no puedo soportar pelearme con la gente que quiero, que me importa; no puedo pelearme a los gritos sobre cosas profundas y trascendentes.

diga que soy una sensiblona de mierda. tiene usted razón.
no me gusta la confrontación, no soy combativa por naturaleza ni contestataria por las dudas. no creo en el éxito de los insultos y el volumen fuerte; no soy partidaria de los rencores ácidos y vencidos engranados. me resisto a creer que empezar a exponer las ideas propias a los gritos surte efecto alguno. quiero pensar que eso de que "la gente hablando se entiende" es cierto. quiero apostar a que uno puede decir lo que le pasa y lo que siente con serenidad y civilizadamente, mirándose a los ojos, sin necesidad de tirarle mierda al otro, de cagarlo a pedos, de empaparlo todo de amargura, ni de gritar y maltratar.

las peleas son lo más violento que existe. un grito es como un latigazo en el medio de la garganta. una boca que se abre se queda sin cuerdas vocales para responder. las palabras duelen, se incrustan en el silencio de las cosas que no podemos hablar, las que de verdad nos llevan a este punto de intolerancia. tanta intolerancia que peleamos a ver quién grita más fuerte sin importar el argumento ni cómo empezó el ovillo de reproches; tanta intolerancia que los ojos se salen de las órbitas y nos desconocemos. tanta intolerancia que llegamos a darnos miedo; miedo a más violencia (¿cuán lejos puede llegar?), a que todo se desmorone. a hacernos más mal de lo debido y que después sea tarde para arrepentirnos.

a mí discutir me provoca ganas de llorar. porque sí, porque soy así de tiernita, vio. porque todos estamos tan cansados y estresados y presionados que no tenemos paciencia -es más fácil y más rápido putearse que sentarse a analizar el verdadero porqué de todo esto-. y no vemos que nos terminamos ofreciendo maltrato gratuito. que dejamos un arañazo que no hacía falta dejar. estamos tan a la defensiva que ante la duda, peleamos, contestamos mal, damos un portazo. me da ganas de llorar. de quedarme sin voz. de encerrarme y no escuchar más. me parece surrealista que haya quien no se atreve a sentarse y desnudarse de adentro hacia afuera para sanar desde la raíz lo que haya que sanar.

seré ingenua, puede ser. pero quiero seguir siendo así de diplomática, de pacífica pero sin perder la convicción de mis ideas, la autoridad y el respeto.

3.1.11

overwhelmed.

el primero de enero me tomó por sorpresa, me gritó "bu!" desde atrás y todavía no acomodé los latidos del susto que me pegué. todavía ando descolocada.
no hice balances. no estuve melancólica. no quise que el último minuto del 2010 durara para siempre. no se me llenó de vértigo el estómago cuando brindé a las cero-cero del 2011. no me hice promesas ni comí las doce uvas (de esto último sí me arrepiento). no me puse sentimental, más bien...
fue casi como un día más.
lo que pasa es que mis balances empezaron hace como dos meses, cuando caí en la cuenta de que terminaba una etapa y que la que seguía me quería llevar por un lado inesperado. reflexioné sobre mis afectos en el mismo momento en que los perdí y cuando los que estaban estuvieron más que nunca. ya proyecté y organicé mentalmente casi todo mi año impar. supongo que mi fin de año llegó temprano y se acomodó a esperar esto. empezar de una bendita vez y poner manos a la obra.

el año nuevo me encontró esperándolo arriba de un banco (esa costumbre sí me encanta cumplirla), con un vaso de fernet en la mano y restos de resaca. sin vacaciones. recibida y con brand-new job as interpreter que empiezo mañana. ya inscripta en la escuela de danzas y el curso de interpretariado. con la mente puesta en el inglés y el cuerpo en la danza. armando coreografías y queriendo bailar ya. desenamorada. pensando demasiado en quien no debería pensar, alguien que me llena los huecos de más vacío y más amor disfónico, que le saca brillo a los tequieros a medida que los gasta. sin mi abuelo. sin una puta idea para sentarme a escribir. extrañando el mar y buenos aires. con ansias. con ilusión. con ganas.
manos a la obra de una bendita vez.

22.8.10

stream of conciousness

a ver dónde pongo todo este pastiche de palabras y de ideas tan distintas que tengo dando vueltas y quiero escribir pero nunca tengo tiempo en vez de perder tiempo en esto podría ponerme a hablar de algo pero no sé por dónde empezar todo es importante y quisiera escribir de un tirón escupirlo todo pero me gana el peso de los párpados yo con este sueño la estufa prendida y la novela de capote que no avanza que no avanza que no dejo avanzar debiera decir las ganas de estar tomando un helado absorbiéndome tu aire y tu risa con esta nochecita que de primaveral no tiene nada porque ahora que me asomé a la ventana me acordé de la fucking amplitud térmica que siempre me engaña yo pensando que hace el calorcito tibio de esta tarde mientras estudiaba en plaza malvinas con los perros dando vueltas los gritos ahogados de los niños y el olor a pasto a cosas vivas igual para qué te voy a buscar si estoy esperando que me veas acá sentadita pero no qué le vamos a hacer seguro es mejor así me digo en los ratos optimistas y superados y después podría llorar a lágrima viva, de memoria o improvisando como dice girondo llorarlo todo pero llorarlo bien qué poeta de puta madre, como fogwill que se murió hoy y decía que hacen falta malos poetas i want you here tonight i want you here sí ponele que nos burlamos del calendario y nos animamos a jugarnos la vida a cara o cruz y resulta que no me importa tanto no quedarme dormida entre tus brazos qué putada pienso de a ratos y después a arreglarse el rímel corrido que aquí no ha pasado nada que qué dije no escuchaste mal decía que uno no debería ponerse tan melodramático en las despedidas y que el boludo que dijo eso de que si amás dejás ir que si vuelve es tuyo y si no no es eso un licenciado en pelotudez mental mejor aceptemos que me jode mucho todo y aguante la ciclotimia que va y viene dando portazos minuto a minuto quiero que seas feliz y que me pienses un cuarto del doble de lo que te puedo llegar a pensar mentime que me gusta por lo menos más miedo me da el otro miedo que tengo a veces pienso que mejor me pierdo en la bohemia y dedico mi vida a la danza de la sala de ensayo al escenario y viceversa y así sucesivamente ad infinitum todo bien con la carrera que elegí pero no quiero vivir entre las tapas de un diccionario en la duda eterna de tal o cual acepción quiero vivir de otras metáforas y no enroscarme en una rutina que no me genere problemas una sucesión de días ordenados prolijos obedientes pulcros inmaculados quiero dejar de ser predecible y si le estoy errando y dejo que la vida me pase por el costado por no atreverme? quiero decir que yo quiero animarme a zambullirme un poco más hondo sin tanta seguridad la mediocridad para algunos es normal la locura es poder ver más allá me dijo ana laura cuando éramos chicas y tenía razón o sea que después de tanta rosca y años descubro que mi mayor miedo es la mediocridad fallarme a mí misma y faltar a la cita con mis propios sueños a ver si me hago mujer de una maldita vez y me empiezo a plantar me podría plantar en mi cama a ver si duermo un poco porque este insomnio me va a matar un día de estos pero la puta cómo estoy soñando en las cuatro escuálidas horas que concibo el sueño y capaz si intento no presionarme tanto y noquear la ansiedad y disfrutar un poco más sí siempre se puede un poco más me relajo y quién te dice bueno al fin de cuentas de algo sirve tanto palabrerío con uno mismo aunque eso de hablar con uno esté medio mal visto como queda mal no dejarle el asiento a un viejito en el micro y sacarse un moco cuando estás en el auto esperando que el semáforo se ponga verde peor para mí quedan las uñas con el esmalte rojo saltado la mala pronunciación las parejitas chapando con de ma sia da pasión en la plaza pero esas son cuestiones mías con mis obsesiones aunque por lo demás soy una mina bastante copada tengo la humildad de admitir lo trastornada que estoy como tengo que admitir que qué mierda me quiero hacer la molly bloom de joyce con este fluir de la conciencia si nunca me tomé el fucking tiempo de leer su ulises y ese soliloquio que dicen que es memorable mejor pongo punto final acá y me dedico a leer a capote paf se acabó

17.7.10

auf Wiedersehen.

"The very old, he thought, make our past. 
Once they go it seems for a moment 
that neither it nor we have any real existence." 
-P.D.James-

creo que me estás saludando parado en la puerta de tu casa, moviendo la mano izquierda hacia los costados y la derecha guardada en el bolsillo. creo que voy a escucharte toser la próxima vez que levantes el teléfono cuando te llame. creo que tiemblan estas manos más que las tuyas. creo que te veo mirarme de reojo mientras te desordeno tu perfecto lacio grisáceo por acariciarte la nuca. creo que esta vez son mis ojos los que se emocionan al tenerte en frente.

creo que estás marcando los pasos de todo lo que me queda por delante. creo que tu cansancio (que es también el mío) se merecía un descanso. creo que tengo el derecho a estas lágrimas y reproches egoístas sólo por hoy, por no decir que creo que tenés derecho a pedirme una sonrisa, un gesto de amor, un abrazo para ser sostén.
creo que está bien así, y que era momento y lugar. creo en tus ojos mansos y tranquilos que dejaron reposar los genes teutones exaltados para hacerle lugar a una última bocanada de aire que se llevara la actitud estoica y dejara unas manos entregándose al final, feliz, más allá. creo, sin embargo, que más acá el vacío va a carcomer los interrogantes algunos días cuando los recuerdos felices se demoren en llegar.

es que creo que nunca voy a estar preparada para dejarte ir, aun con tus ochenta primaveras, tus pastilleros abriéndose a horario, las llamadas agitadas en medio de la madrugada, los años de yapa de este lado de la vereda, la vida bien vivida y disfrutada, las metas cumplidas y el alma tan en paz.
creo y con eso basta, abuelo. Te llevo conmigo.

Tu Muñeca.

22.9.09

feliz estreno.



La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.


Borges.

14.5.09

del 87.



son
veintidós.

31.10.08

seis veces feliz.

La encantadora Mery Swanson, compañera del gremio blogger, me ha nominado para este "meme" sobre seis cosas que me hagan feliz. Las reglas son:
1. Enlazar a la persona que nos invita (hecho)
2. Enumerar seis cosas sin importancia que nos hagan felices.
3. Hacer constar las reglas.
4. Elegir a seis personas que continúen con el desafío (Las van a encontrar más abajo)
5. Avisarles con un comentario en su blog.

como ya hice esto hace un par de meses, pero las cosas eran como 14, voy a reducir esa listita y pegarla acá. y como soy very heavy rompo las reglas y no nomino a nadie... a menos que alguno se cope y quiera compartir sus mini-seis felicidades :)

1. Jano, el gordo más hermoso del planeta.
2. Perderme en el horizonte inalcanzable del mar. Y oler el aire marino.
3. Jugar a los autitos chocadores.
4. Reírme hasta hacerme pis, hasta que me duela la panza, hasta llorar.
5. Rolar en el pasto.
6. El primer beso.








PS: qué te cuento, mirá quién volvió:
http://www.fotolog.com/whaatsoever
shh, no levantes mucho la voz, que todavía no sabe si se queda o está de paso...

5.8.08

La felicidad en envase chico.

El queridísimo Lalaurette me ha nominado a completar esta listita que no sé por qué se llama "Meme". O sea que podría hacer el chiste fácil que dicho amigo ya ha hecho en su blog: "memearon". Y como a mí estas cositas me fascinan (ya lo sabrán los que me siguen de otro lado), acá va. Eso sí, primero las reglas:

1. Escribir 14 "pequeñas cosas" que te hagan feliz.
2. Copiar primero las reglas.
3. Seleccionar 6 bloggers para que sigan con el meme.
4. Avisarles a los bloggers seleccionados.


1. La cara de pícaro de Jano como pidiendo permiso para hacer algo que sabe que está mal.
2. Los abrazos y todo tipo de caricias en el pelo.
3. Perderme en el horizonte inalcanzable del mar. Y oler el aire marino.
4. Los detalles y ciertos silencios.
5. Jugar a los autitos chocadores. O a cualquier juego de la infancia.
6. Comer algo dulce antes de irme a dormir.
7. Reírme hasta hacerme pis, hasta que me duela la panza, hasta llorar.
8. Cantar “Rendid a Yavéh” versión cumbia a los gritos con un grupo de limados.
9. Leer cartas.
10. Rolar en el pasto.
11. Dormir la siesta... bah, dormir.
12. El primer beso.
13. Los msj de texto salameros.
14. Que las pequeñeces sean justo catorce, igual que el día de mi cumpleaños.

Voy a hacer dos declaraciones:
1. Podría haber nombrado a mis amigos, mi familia, la danza y muchísimo más. Pero esas son cosas grandiosas, no pequeñeces.
2. Las reglas están para no cumplirlas (o al menos algunas). Así que yo me declaro rebelde y rompo con la regla 3 y, por ende, con la regla 4. Eso sí, quien pase por este rincón y guste copiar esta linda idea, adelante :)

2.7.08

Bienvenidos...



Si yo hubiera sido un objeto, me hubiera encantado ser una caja de música. Miento. En realidad, me hubiera encantado ser bailarina de caja de música, de esas que se despiertan en releve, con una sonrisa siempre a cuestas y el tutú como única armadura. Me gusta pensar que mi vida es como una caja de música. Algo frágil pero duradero, con una música que se desliza suave en el espacio entre el aire y el espejo de la tapa. Un espacio que parece pacífico y feliz, pero lleno de dudas y oscuridad también; con tramos de silencio y otros de mar bravo. Con una bailarina que no está tan quieta ni es tan obediente como parece cuando la tapa se abre, se le da cuerda a los mecanismos y empieza la función...

Bienvenidos a mis días, mis vivencias, mi forma de escribir lo que no sé decir en voz alta, mi lado del que duele el corazón o de cómo grita borracha de alegría la danza. Bienvenidos a cómo se ve la vida desde este terciopelo color ilusión, desde esta melodía inédita... desde esta cajita de música en la casa de antigüedades.
Para empezar, el grandioso poema de Jorge Luis Borges con la música de Pedro Aznar, que le da nombre a este rincón:


Caja de Música
Música del Japón. Avaramente
De la clepsidra se desprenden gotas
De lenta miel o de invisible oro
Que en el tiempo repiten una trama
Eterna y frágil, misteriosa y clara.
Temo que cada una sea la última.
Son un ayer que vuelve. ¿De qué templo,
De qué leve jardín en la montaña,
De qué vigilias ante un mar que ignoro,
De qué pudor de la melancolía,
De qué perdida y rescatada tarde,
Llegan a mí, su porvenir remoto?
No lo sabré. No importa. En esa música
Yo soy. Yo quiero ser. Yo me desangro.